Yhavé
"Aquí teneís un crucifijo, en cualquier libreria podeís entrar y comprar una Biblia, leer "su" palabra; desde el comienzo Yhavé fue el favorito de los humanos, al principio éstos conservaron ambas creencias y tuvieron a Yhavé como profeta, pero con su influencia no tardó en asecender a divinidad, por su puesto que no obtuvo el poder total de un dios, pero sí el suficiente poder como para que los trece en Gaia no pudieramos hacer nada..."
Todo estaba en calma, nada parecia haber cambiado y sin embargo en el mundo había algo diferente en el mundo. Yhavé seguía los mismos patrones de creación que los trece, sólo que su poder no era proveniente de los dioses, sino de los humanos; para ser más poderoso necesitaba que gran número de mortales le señalaran como líder.
En un principio no ocurrió nada, simplemente los trece eramos demasiado fuertes y no dejábamos que ninguna de nuestras poblaciones escuchara su palabra, pero tanto tiempo entre mortales no había cambiado, cada cual había adquirido sin querer defectos propios de los mortales, algunos ya se habían reflejado en el pasado, avaricia, ansia de poder, lujuria... pero ni con todos estos defectos nos pudo tumbar, ni la prepotencia y la soberbia pudo con nosotros pero sí que nos costó cara, Decomen "El Señor de las Praderas con Rios" [Mesopotamia] se vanaglorió de que bajo su orden cualquier humano podía escuchar las palabras del "Embaucador", así lo llamamos, y seguir siéndole fiel. El resultado fue el nacimiento de la religión judía.
Decomen fue desterrado a pesar de sus hechizos, conjuros y de pedirnos ayuda, Esyu "Señor de los Faraones" mandó a los líderes humanos bajo su control para destrir esa raza...
"Creo amigos mios que todos conoceís que pasó, desde nuestro punto de vista Yhavé ya era muy poderoso y no pudimos con él, yo, me averguenza decirlo, ni lo intenté. Mi Península y mi zona estaban resguardada de esa religión por su situación geográfica, mis compañeros de los que ahora es América y Asia tampoco actuaron, sin embargo el gran fallo lo cometió Jacobs que custodiaba la zona del Mediterráneo oriental, ya sabeís, Grecia y Roma. Su defecto fue el más dañino, más que la abulia o la prepotencia, fue la compasión, Jacobs liberó a sus humanos..."
Todo estaba en calma, nada parecia haber cambiado y sin embargo en el mundo había algo diferente en el mundo. Yhavé seguía los mismos patrones de creación que los trece, sólo que su poder no era proveniente de los dioses, sino de los humanos; para ser más poderoso necesitaba que gran número de mortales le señalaran como líder.
En un principio no ocurrió nada, simplemente los trece eramos demasiado fuertes y no dejábamos que ninguna de nuestras poblaciones escuchara su palabra, pero tanto tiempo entre mortales no había cambiado, cada cual había adquirido sin querer defectos propios de los mortales, algunos ya se habían reflejado en el pasado, avaricia, ansia de poder, lujuria... pero ni con todos estos defectos nos pudo tumbar, ni la prepotencia y la soberbia pudo con nosotros pero sí que nos costó cara, Decomen "El Señor de las Praderas con Rios" [Mesopotamia] se vanaglorió de que bajo su orden cualquier humano podía escuchar las palabras del "Embaucador", así lo llamamos, y seguir siéndole fiel. El resultado fue el nacimiento de la religión judía.
Decomen fue desterrado a pesar de sus hechizos, conjuros y de pedirnos ayuda, Esyu "Señor de los Faraones" mandó a los líderes humanos bajo su control para destrir esa raza...
"Creo amigos mios que todos conoceís que pasó, desde nuestro punto de vista Yhavé ya era muy poderoso y no pudimos con él, yo, me averguenza decirlo, ni lo intenté. Mi Península y mi zona estaban resguardada de esa religión por su situación geográfica, mis compañeros de los que ahora es América y Asia tampoco actuaron, sin embargo el gran fallo lo cometió Jacobs que custodiaba la zona del Mediterráneo oriental, ya sabeís, Grecia y Roma. Su defecto fue el más dañino, más que la abulia o la prepotencia, fue la compasión, Jacobs liberó a sus humanos..."

